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Bienvenido al blog de Carmen y Miguel Ángel, donde te contaremos experiencias en nuestro camino hacia la salud a través de la alimentación. Te hablaremos de la macrobiótica, te contaremos cómo preparamos nuestras recetas, te enseñaremos propiedades de algunos alimentos y en general, compartiremos contigo todo aquello que gire en torno a ser más felices a través de esta filosofía de vida.
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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Receta: El gomasio



Es un condimento rico en calcio y proteínas, muy beneficioso para el sistema nervioso. Su riqueza en sésamo –una semilla que aporta 6 veces más calcio que la leche y 5 veces más hierro que la carne- lo convierte en un aderezo muy completo, con casi un 20% de proteínas. Se trata de una un condimento muy alcalino que, correctamente masticado, beneficia al estómago hiperactivo y/o ácido, y además aporta energía.

Está especialmente indicado para casos de artrosis y osteoporosis por su alto contenido en calcio fácilmente asimilable, y para anémicos por sus vitaminas y minerales.

Para la preparación se recomienda el uso de un suribachi –mortero japonés-, o en su defecto, un mortero común. La razón de usar el suribachi es que éste tiene pliegues en las paredes que permiten que se abra la semilla y salga su germen, mientras que en un mortero común se machacará todo, cáscara y germen.

Recetas básicas de la macrobiótica
El gomasio

Ponemos 7 cucharadas generosas de sésamo crudo en una sartén, y tostamos moviendo un poco las semillas, con el fuego no demasiado fuerte, hasta que empiece a oler a almendras y algunas empiecen a saltar.

Echamos las semillas en el suribachi y machacamos con movimientos en espiral hacia dentro y hacia fuera hasta que el 80% de las semillas estén abiertas.

Tostamos en la misma sartén una cucharada rasa de sal marina sin refinar y añadimos al suribachi.

Seguimos machacando un poco más hasta que la sal penetre en las cáscaras y se mezcle totalmente con las semillas, de forma que queda todo con el tamaño de granos de sal fina.

Esta preparación se puede usar durante una semana aproximadamente (para que siga estando crujiente y fresco), acompañando toda clase de platos. Da un toque muy especial a los cereales.

Una variante, con aún más bajo contenido en sal, se puede hacer con algas wakame. Estará más indicada para hipertensos, enfermos de corazón y personas con retención de líquidos. Se muelen 20 gramos de algas wakame y se tuestan durante 10 minutos, éstas sustituirán a la sal. El resto del procedimiento es igual.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Receta: arroz integral en su punto, y otros cereales



Los cereales o granos integrales son la base de la cocina macrobiótica. La dieta número 7, capaz de depurar el cuerpo y liberarlo de multitud de afecciones, se compone únicamente de granos integrales. Es muy importante cocinarlos correctamente para que nuestro sistema digestivo asimile bien todos sus nutrientes:


- Vitamina B
- Vitamina B2 (sobre todo trigo sarraceno)
- Vitamina B6 (sobre todo arroz integral)
- Vitamina PP (sobre todo arroz integral)
- Vitamina D (sobre todo avena)
- Calcio
- Fósforo
- Magnesio
- Hierro
- Proteínas
- Azúcares de absorción lenta


Recetas básicas de la macrobiótica
El arroz integral

Ingredientes:
Arroz integral (1 vaso)
Agua (2 vasos)
Alga kombu (2 x 10 cm aprox.) (opcional)


Es recomendable lavar muy bien el cereal con agua fría. Cambia el agua 2 o 3 veces hasta que quede limpia y transparente.

En una olla, preferentemente de culo grueso, pon todos los ingredientes, tápala y pon el fuego al máximo.

Cuando la tapa esté tan caliente que queme al tacto, baja el fuego al mínimo y espera de 25 a 30 minutos.

En el momento en que no quede agua, el arroz estará listo. Blando por dentro y sin haberse abierto el grano, justo en su punto. Apaga el fuego y deja que repose 5 minutos antes de verterlo en un recipiente de vidrio o cerámica.


Además del alga, se puede añadir una cucharadita de sal para realzar el sabor e incrementar su alcalinidad.


* Esta receta y proporción de agua sirve también para cocinar quinoa y mijo (aunque en menor tiempo por el tamaño del cereal) y trigo sarraceno. En olla a presión usaremos la misma proporción de agua y cereal, y también ahorraremos algo de tiempo).